sábado, 14 de julio de 2018
Ganancia para el andariego.
Me tocó irme lejos, tan lejos que el odio ahora me ama, me llama. Preferiría ser el culpable, por razones personales y no por compasiones, y que me vean saltando obstáculos pero cuando amo, amo desde la pradera.
Mi ventaja es saber el valor de quien me acompaña. Siempre tengo nuevas rayas.
No tengo que reír ni nada que mostrar. Con el miedo ya hago malabares mientras mantengo el equilibrio en una cuerda floja. No conozco el límite todavía, sigo practicando.
Me daba pereza ser creador y juntar grano por grano, pero un día le quité la atención al proceso fastidioso. Hice la modestia, y dormido, seguía emanando calor, seguía creando. Ya no recuerdo el inicio.
Mi mentón no sube hasta el cielo, los recuerdos son células en mi cuerpo, por tanto, no están en mi mente. Los llevo en mis ojos, mi cabello y mi piel.
Parecían necesidades pero eran sólo pensamientos.
Las corrientes de aire que me alimentaban ya no están. Todas las miradas que tenía, ya no están.
He sacado el símbolo de la balanza, por eso no hay preguntas entre lo perdido y lo ganado.
El puesto que usurpaban mis dictadores, ese espacio en mi espalda donde dejaba que se apoyaran el timbalero y 100 parásitos más.
Un millón de cosas nuevas y ganancias en respeto. Cosas que le faltaban a mi diario.
domingo, 18 de febrero de 2018
Fácil de obedecer
No tiene boca y por eso su vida es perfecta. No tiene que decir nada ni comer nada, es fácil de reconocer y por eso lo recuerdas. ¿No son más fáciles los recuerdos simples que aquellos con cuerdas atadas en sus patas?
Seguimos hablando en metáforas, simbologías, parábolas, axiomas, dejavu y eurekas. A veces olvidamos que somos gente simple, hacemos cosas simples.
No sé cómo liberan tensiones ni me interesa saberlo. Usted me dice que el orgullo es malo, y lo sé. Parece usted un bibliotecario, sabe la ubicación de los libros que llevo escondido. Pero peor-peor pero, mi orgullo no busca imponerse, y si pretendías una contienda, me escurro como agua en sus manos. No porque mi orgullo sea agua, sino porque para éste orgullo nada ni nadie existe, solo el yo, El uno. El libro se acaba cuando cruzas la vereda en la calle.
Existen millones de formas y cada quien transita la que le guste.
Mi gusto se da con la más fácil de obedecer:
Sus mandamientos se dan en silencio y está siempre contigo, como el tiempo.
domingo, 11 de febrero de 2018
Callejones Estrechos
Se prefiere el verdadero poder, el de ser siempre amable. Es claro que se necesita enorme energía y esfuerzo para lograr el cambio en uno mismo, dejar de ser herido e hiriente, estar suficiente-mente- despierto para captar el momento en que suceden las cosas, estar despierto y estar presente cuando en una situación conflictiva mantienes la calma, porque comprendes que se te abren dos caminos y debes elegir cuál transitar: el camino difícil y estrecho que es la paz, o el camino fácil y llano que termina en un barranco.
No puedo agregar nada más. Todos van tres pasos por delante. Me da tranquilidad, no habré llegado cuando ya los primeros estén festejando. Llegaré de último, sin nada. En el transcurso del día, cuando las cosas suceden, estoy en una montaña, aunque estoy ahí sucediendo también con el fluir de los acontecimientos.
En los callejones estrechos te espero, ahí seguro nos encontramos. Esta semejante astucia me la hicieron y solamente pude reír, mis ojos grandes viendo ríos de estrellas.
Los mensajes de la ciudad es que la mayoría tiene múltiples trabajos. Es una pérdida de tiempo, ya lo hice, Incluso corriendo contra gacelas.
Mejor no preocuparse por sus métodos no convencionales, esos callejones que te ponen el mundo de frente por segundos.
Yo sé que es incómodo y pesado. Dos perfectos sinónimos de la mente. Hay que trabajar. La paz no es descanso, La Paz es un trabajo.
martes, 9 de enero de 2018
El origen, los cantores
¿De dónde vienes tú?
Parece que vienes de Jerusalem, has venido a bendecir a tu paso. No pides nada a cambio, creo que vienes de Belén. Un milagro que me ames. Eres del Roraima, del Himalaya, no sé, pero desde tu origen vienen también los cantores.
Tanto tiempo ya sin comer. Había olvidado todo, hasta para qué sirve el alimento. Mi alma pobre en su lecho de muerte, vagando en el desierto, sedienta y hambrienta. Sin embargo, nunca muere. Estoy hecho de la misma sustancia que tú has venido a traerme. Estoy hecho de la misma sustancia, todo aquello que te puedo dar.
A veces no camino, sino que voy rodando por mis barrancos, caigo en mil y un abismos. Mi sospecha, es que mi corazón veraz y valiente siempre me salva. Nunca aspiro a grandes cosas, al contrario, te hice una fiesta humilde: en mi mano derecha una jarra de vino, en mi mano izquierda un plato de arroz. Lo único que tengo para ofrecer. Quisiera darte palacios y jardines, pero es verdad, querer algo no es lo mismo que hacerlo. Sin embargo, vienes a la pequeña fiesta que te hago, te alegras y mi pequeño corazón se hace grande cuando me levantas.
Estamos aquí, a plena conciencia. Nos reímos del pasado, cuando apegados y cegados, nos conseguíamos un castillo de sufrimiento.
No somos perfectos, ni tú ni yo. Ni buscamos la perfección. Sufrimos bastante para agrandar nuestras copas. Besos, miradas y sueños... Con pericia llenamos nuestras copas hasta el tope, sin rebasar. Somos carne pero serenos como un lago. Los cantores nos vigilan y se alegran al ver que hacemos las cosas bien.
Ellos sí son perfectos, y de tal manera son sus obras. Cuando nos vieron felices con nuestras soledades, luego de haber aprendido lo necesario... Fue ahí cuando bajaron y entonaron sus melodías en nuestros oídos.
Fue la curiosidad por saber de dónde venían esas notas celestiales. A corazón y sinrazón nos buscamos.
Ahora solamente tengo un juego: adivinar tu origen.
sábado, 9 de diciembre de 2017
Cuando Me Conozcas
Te quería decir:
Cuido mucho mi ortografía y forma de hablar, pero te quería decir que en realidad me gusta escribir palabras con errores ortográficos únicos, y que soy bastante grosero y mal hablado.
Doy impresión de mala persona, descuidado y poco fiable, pero te quería decir que mi meta en la vida es alcanzar la virtud, y que tengo guerras internas para poder hacer alguna maldad sin que mi conciencia me castigue.
Invitarte a un restaurant, para decirte que no me gusta comer. Mi paladar y olfato no soportan la gran mayoría de sabores y olores.
Que paso todo el día durmiendo y sufro pereza. Te quería decir que me deprime estar sin hacer nada, y mi umbral de cansancio no tiene límites. Cada día de pereza es porque me lo he ganado, pero hacer cualquier cosa es buena excusa para exprimir cada segundo del día.
A veces dejo todo tirado, y en las mañanas puedes tropezar y caerte porque dejé mis zapatos atravesados. Te quería decir que jamás dejo la cocina sucia, y que este desastre en la casa más temprano que tarde lo limpiaré.
Sufro de celos y apego. Pero te quería decir, son solo inseguridades que están esperando conocerte hasta en pensamientos. Creo en la libertad como creo que estoy vivo, y pongo huellas y firma en contratos de almas.
Escuchar tus notas de voz, contestar cada vez que llames. Pero te quería decir, soy torpe comunicándome por celular. No me gustan las llamadas, a veces ni los textos. No quiero perderme ningún gesto cuando me cuentes tus cosas, espera y echame el cuento cuando estemos en persona.
Mi sonrisa es pícara, soy altanero y cínico. Te caeré mal, te sacaré la piedra. Te quería decir que lo hago por divertirme, me gusta discutir, me gustan las bromas pesadas, me gusta que me odies. Me gusta la contradicción, que puedas odiarme, sin embargo, que más grande sea tu amor.
No soy detallista. Tal vez enfermes y no quiera visitarte en la clínica. Tal vez se me olvide alguna fecha. Tal vez no asistí a eso que era importante para ti. Pero te quería decir, no me gustan los adornos ni los recuerdos, no me gustan las fotos. Me gustan las cosas que son reales, no me gusta medir el amor que siento, porque no hay matemática para medirlo.
Yo, no abandono.
Tengo cara de ser promiscuo. Tengo historia, hice bastante daño. Pero te quería decir, que también me hicieron bastante daño. Tengo mi deuda saldada con el karma, y aprendí mi lección. Que estoy aquí sin deudas, con mi cartera llena de virtud para no deberle nada a nadie jamás.
Soy de la calle. Tengo algo que me lleva a los ghettos, soy de la noche, no me gustan los policías, soy de los que se fuman un porro en plena vía pública y me gusta vivir en peligro. Pero te quería decir, que siempre volveré a casa, que no te preocupes por mí. A pesar de que odio a la policía, no corro cuando aparecen. A pesar de los panas de mala vida, juntos pero no revueltos. A pesar de la marihuana, no hay nada más que eso, ni siquiera alcohol. A pesar de ser callejero, el otro lado de la balanza está mi educación, mi desarrollo del ser, y las cosas que tengo ocultas que me hacen feliz. A pesar de vivir en peligro, siempre llegaré a casa.
No es vida para mí, la tensión de cuidar las formas y las apariencias.
Te quería decir, que quiero dormirme sin claves en mi teléfono, sin candados en mis despensas, sin mentiras en mis actos, mis palabras, mis pensamientos. Sin maquinar planes maquiavelicos.
Espero a que me conozcas, te dejes conocer. Y cuando logremos esto, trabajemos por la paz de ser quienes somos.
Estoy seguro que en el camino, cosas nuevas de ti sabré, cosas nuevas serás, y cosas viejas ya no serás.
Estoy seguro que en el camino cosas nuevas de mí sabrás, cosas nuevas seré, y cosas viejas ya no seré.
martes, 28 de noviembre de 2017
Cruel Intento
lunes, 27 de noviembre de 2017
Cartones
Ni salvajes
No queremos responsabilidades
Queremos soñar
Vida o muerte
Luego del cambio
Alguna prevalecerá
Sed de un corazón
Que se corrige
Se rectifica
Con perseverancia
Y pide con Fe
No pueden condenar
A uno de los suyos
Esa mirada altanera
No la veré cambiar
No la voy a desafiar
No tengo nada que demostrar
¿Se sienten tensos?
La muerte de mi ego
Nacimiento de la indiferencia
Bienvenida al mundo desconocido
Donde se pagan las fechorías
Las fechorías de corazones
Conozco al que las juzga
Aunque jamás he podido ver su cara
Mis legiones del uno
No se retiran
Siempre a destiempo
Un ejército de cadáveres
Sin líder
Aunque obtenga la victoria
Fracasó
Magos y sacerdotes
Buscan la raíz
Hechiceros conjugan
Monjes meditando
Es un caos
Y yo humillado
Antes del fin
Quiero volver a comenzar
Me disculpas si peco
Si están todos ciegos,
¿para qué oculto mi alma?
Doblemente precavido
La última vez no hice nada.
Me mostraste tu amor
Y fue tan pobre
Que le lancé unas monedas
viernes, 6 de octubre de 2017
La Duración.
Nada pudo separar al ateo de su lazo
Al cielo.
lunes, 25 de septiembre de 2017
Crece Si Quieres Librarte De Mí
Cualquiera puede serlo, desde tu señora madre o hasta tú mismo.
Una lección que se necesita aprender.
Crecimiento. Éxito.
Podemos ser nosotros. O ser testigos de otros que están alienados. Y ahí estamos, sabiendo y de brazos caídos porque no podemos hacer nada.
Quedan las historias de los que superaron ese pequeño veneno.
Esta historia me han contado...
“
Todos sabíamos que las carantoñas de Dama Sun eran para no caer en desgracia con el tirano. El tirano la podía dejar sin comer esa noche o enviarla al calabozo de la torre o quitarle su ropa en público y nadie intervendría para ayudarla. Todos sabíamos eso.
El tirano era la única fuente de recursos de la Dama, ella era muy joven cuando llegó a la corte y se sentía una poca cosa, sentía que sin el tirano estaba perdida; que estaba arriba solo porque él la sostenía desde abajo y daba gracias a Dios por eso. Es más, el Tirano era su Dios, su diospadretodopoderoso.
El tirano jugaba sin piedad con ella poniéndola en ridículo, ella aceptaba sus juegos y reía con dulzura. El tirano le regalaba joyas diciendo que era su dama preferida y la amaba más que a su vida, y luego se las quitaba para dárselas a otra. Lo sabemos porque la otra luego las lucía.
Dama Sun, tan suave flexible y adaptable, vivía desconcertada y atemorizada por este tirano del cual dependíamos todos los de su corte. Como dije, lo conocíamos muy bien; a él y a sus amigos.
Un día ella, Dama Sun, comenzó a dudar. La duda venía porque pensaba "si dice que tanto me ama, ¿porqué me tiraniza?, seguro que estaré haciendo algo mal, algo que le disgusta, ¿qué será que no es apropiado? Estudiaré mi comportamiento para mejorar y agradarle, así me tratará bien y podré creer en su amor".
Nuestra Dama Sun, suave y flexible, se desvivía pensando en cómo conformar al tirano. Pero nunca lo logró; el tirano era un Tirano y no necesitaba motivo para tiranizar, esa era su naturaleza.
Un cielo encapotado y plomizo suspendido sobre la cabeza que creaba un perpetuo crepúsculo en la vida de todos y de Dama Sun.
Con desespero Dama Sun pulía su naturaleza interior; en un principio para conformar al tirano y luego ya no; porque trabajar sobre su interioridad se había convertido en un hábito para ella.
Se hizo fuerte, ya aceptaba con indiferencia los juegos del tirano y no deseaba joyas ni vestidos alegres. Para distraerse de su aflicción trabajaba el día entero en un magnífico tapiz con el que cerrar esa tronera de sus habitaciones por donde entra tanto frío en las noches de invierno.
Cuando miró su obra terminada y vio que era bella y buena, fue cuando cayó en cuenta de que no necesitaba que el tirano sostuviera su vida, que ella podía sostener su propia vida, que la podía crear desde su interioridad. Se puso a la obra y ahora trabaja día y noche en esos tapices que vemos en el Gran Salón, en donde ya nadie se acuerda del tirano.
Dama Sun olvidó la corte del tirano, ya no se la veía por allí y cuando estaba obligada a asistir permanecía entre sus damas y trataba de no hacerse notar.
Pero todos siempre la hemos notado, aunque no digamos nada.
La dignidad de nuestra Dama Sun no tiene parangón, su porte es sin igual. Ella está muy ocupada con sus tapices, ahora Dama Sun va en seguimiento del tigre."
viernes, 22 de septiembre de 2017
Cambio de aceite al corazón
Detienes el tiempo con tu ferviente entrega
Inexplicable eterno
viernes, 15 de septiembre de 2017
Desfragmentado
Cometiendo este exceso
Esta infracción, esta falta
Se parece a caminar detrás del tigre
En soledad
Y no obstante
Pisarle la cola
Me va a morder
Pero ojalá que no
Son por no poder resistir
-Estoy preso, ¿alguien me liberará?
sigue sirviente
He de resignarme a la espera
Cuando necesite de mí
Plexo solar apostando
Discutamos
noble conducta
Para el que no crea, vaya y compruebe
Sirviendo en vez de dominar
Por qué lo suave tiene esa fortaleza
La gota constante que corroe
Haré marchar ejércitos
de soldados amables
Si alguien solidario me abofeteara para sacarme de la parálisis
ssssss
aquí no tienes valor
La fuerza domesticadora
del miedo, las dudas,
ssssusssurros
harás de todo para tapar este dolor
este miedo, vacío, duda
La fuerza domesticadora de lo pequeño
Un perro fiel y obediente
De la mentira
Del pequeño tirano
Y no sabe usted el trabajo que vale
Parece locura que vamos a la guerra si nos quieren quitar
El trabajo
Puedes ver el germen del estancamiento
Asume el costo
Muestra dignidad
qué hay de dejarse
Venimos de estar en guerra
La paz debe convivir con su contrario
Encima de esa dualidad
Estamos aquí
En el estancamiento
Camina por las calles más agitadas de tu ciudad
O el cenzontle
El carpintero
¿Cómo podré elegir compañeros así?
Cualquiera me los compra
No obstante
Contagiado de entusiasmo
Tengo compañeros
Aprender del error
Y no volverlo a ver
19
Se acerca, muestra su lengua
Se acerca, muestra su espalda
Se acerca, Muestra su cabeza
O sombrero adornado
Pero oye
Mejor me duermo, sí?
Me despiertan si alguien muestra espíritu
20
Adornada de mil colores
Diez mil seres añoran
Copular contigo
Tanta belleza, me entristece
Cuando te beso, ecos
Nada hay dentro
Que de verdad me alimente
21
Resuelto a morder
Carnes resecas de tanto llorar
Huesos melancólicos
Húmeda piel del deseo
Resuelto a morder
Juntar los dos labios
22
Panteísta
23
Trueno y relámpagos
Lluvia de balas
Tiembla la tierra
Se rompen mandíbulas
Gritos ahogados rompen fauces
Nervios afilados
Separan
24
Venimos de estar viviendo, como siempre
Esta vez, trágico como no siempre
Aquí siempre estaré
Para volver a comenzar
Soy tu sol
Y tú mi sol
Y aunque la madrugada oscura y horrible nos sacuda
Soy tu sol
Tú mi sol
Siempre sale el sol
25
Inocente que todo lo ves
Dime
En qué estoy fallando?
Estoy tan implicado...
26
Quién domestica a quién
Esa es la guerra, aquí alguien puede ganar
Estoy jugando
Vengo de ser inocente
Quiero volver a ser inocente
Curioso que para volver paso por acá
27
Vigila lo que entra y sale
De tus fauces
Ya dijeron
Más daño hace lo que sale
Pues no tendrás oportunidad
De borrar palabras atómicas
Ya dichas
28
Es grande la carga de tus espaldas
También llevas cargas en tu vientre
Para cuál lado te partirás?
O tendrás acceso a la miga maestra central?
si es así, sé mi maestro.
También quiero vivir cada noche
Como si fuera el ragnarok
Pasar por el oscuro valle
De mi peor enemigo
miedo
29
Oscuros valles
Declives
Abismos
Más oscuridad ves
Si abres los ojos
Pon corazón
Un hombre pequeño
No sabría hacerlo
30
Se adhiere el fuego
Lo ilumina y a cambio
Lo va consumiendo
Serás muy grande y poderoso
Pero la muerte se adhiere
Consume y a la vez purifica
Las cenizas que quedaron
Será lo mejor de nosotros
31
El cortejo
De dos que saben que poseen lo grande
Es una bendición
Y la familia
Le da duración
32
Hogar es
Las cosas del espíritu tienen duración
Si no lo crees, anda
Pierdete en placeres
Si no me crees
Te empujo
Pierdete en placeres
Cuando hieran tu corazón
Sabrás
Recordarás dónde está tu hogar
Las cosas del espíritu tienen duración
33
Podemos hacer montañas
Sabemos que poseemos espíritu
Es el momento perfecto
De retirarse
Acaso
¿Alguna montaña toca el cielo?
34
Cometer error es
Creer que la mente puede arreglar a la mente
No importa si propia o ajena, sr psiquiatra
La mente puede arreglar al cuerpo, sí
Arreglar cosas, sí
Puede arreglarse a sí misma?
Realmente vea usted
El principal ingrediente del jabón
Es la grasa
Si ese es el caso, deme pastillas
Para lavar la grasa de mi mente
Cuando llegue el invierno
Tendrá una pastilla para la hipotermia que me va a dar?
35
El progreso
Todas las actividades
De los diez mil seres
36
Mirame así, con la luna atravesada al sol
Mirame así, en pleno mediodía
Se hace de noche
Y toda tu fauna silvestre
Conciencia y ego
Mirame así
En esos segundos vuelvete loca
Cuenta las estrellas polares
La cortina de estrellas en tu mirada eclipsada
37
Los segundos del eclipse se fueron
Nadie sabe que ha pasado
No volveremos a sentirnos así
En 87 años
quizás más, o menos
Pero lo cierto,
Es que quedamos en desazón
Ella y yo
38
Debería cojear
Tuerto al menos puedes ver
Los caminos largos
no renuncies ni abandones
cojea!
39
De mil maneras impedido
Pero no para cometer alguna fechoría
Mil maneras impedido
Para cambiarse a sí mismo
El impedimento.
Maestro de la perseverancia
40
KUA
Dices "nunca cambiaré"
Pero anualmente toda la tierra cambia de follaje
Las rayas del tigre nunca son las mismas
Lo que más tarda en cambiar es la persona
De piedra. El mundo mineral
El infierno
41
Mermar
Emociones y prensa
Miento
Esto no lo hago
Con el yo
No me des más besos sin sexo
No me des más alimento que me deja hambriento
42
Llueve, abro mi boca
Gotas caen en mi paladar
No lo hago con el yo
Desde arriba
Soy aumentado
43
Desfragmenta
Desintegra la piel
Las ideas
Los deseos
Por partes puedo ver
Sus motivaciones
44
Ir al encuentro
La niña es poderosa
No conviene tomarla en matrimonio
45
Separados
Ya reunir
La vida is crazy
Si posee el dictamen...
Para qué quiero andar?
46
Así voy juntando
Decepción tras decepción
Como peldaños
Poco a poco
Aumento las dudas
Para lograr La Subida
47
Todos saben lo que es
Estar desazonado
Solo yo estoy bebiendo
Solo yo sé
El agua está fría
48
Un pozo de agua
El único que tengo
Puedo mudar ciudades
Pero no puedo mudar de pozo
A veces se me rompe el cántaro
Se enloda el agua
Ni los animales vienen a beber
49
Un príncipe lo ofrenda al hijo del cielo
Un hombre pequeño no sabe hacerlo
Un príncipe se adhiere al hombre fuerte
Para perder al hombre pequeño
50
El caldero
Donde hago sacrificios
El deslinde entre lo real y lo irreal
Entre tierra y cielo
No pierdo las asas
Ni derramo el contenido
Del caldero
Entre el cuerpo y el espíritu
Estoy sacrificando en el medio
En el caldero
En mi psiquis
51
No da tiempo a taparse los oídos
El Trueno
Semillas se rompen
El hibernador despierta
Rocas se desprenden de la montaña
Después de este susto
Lo que me queda en mis manos
Es lo único que he de salvar
52
Montaña sobre montaña
Así el hombre no va más allá en sus pensamientos
Que en su situación actual
Meditar
53
Si somos animales silvestres
Y me encuentro un refugio
Un campo desbordado de alimentos
Si encuentro cosas buenas..
Llamo
Llamo
Llamo
Encontré algo valioso, quiero compartirlo
Llamo
54
Seducir, el cortejo, el pavoneo
Para qué?
Desde un principio
La mujer se enamora
Mueve cielo y tierra
Y uno el hombre, iluso
Iluso en su creencia de que él lo ha provocado.
55
Sea lo que sea
Bien o mal
Aquí estamos en abundancia
El día más fructífero o mortífero
Dura solo un día
Sea lo que sea
Nos espera el cambio
El exilio
56
Lleva consigo lo que posee
Lealtad, paciencia, veraz, justicia
Amor
Ligero equipaje
Soy andariego
Llevo conmigo lo que poseo
Lo material, mis ropas y adornos
Cualquiera me lo arrebata
Todo eso es prestado
Soy andariego
Llevo conmigo lo que poseo
Mi corazón.
57
Para reparar
Confío en la suavidad del viento
58
Lago sobre lago
Sereno
La luna se refleja en mi superficie
No es más que una artimaña
Para que al caminar
En este mundo perdido
El preso de sus sentidos
No me robe la serenidad
Y al ver mi lago
Diga con sus ojos
Que ha visto mi luna
59
Disolvente como sudor en sus altos clamores
El ego separador
El que te hace inalcanzable
El que hace que nadie te merezca
(De verdad te lo crees)
No obstante
Sudor en sus altos clamores
Ya estás cerca del final
De tu fiebre
De tu enfermedad
60
Hasta para tener límite
Hay que tener límite
No has sentido acaso
El ofuscamiento de tu vientre?
El corazón ahogado
Tu sexo apresado
Ten cuidado
61
La verdad interior
Si algo puedo ofrecer
Es esto:
Engañaré a todo el mundo
Más solo a ti te confiero mi más preciado tesoro
Mi verdad interior
62
Si me dieran alas
Me quemaría
Porque iría directo hasta el sol
Ascendería sin fin
No tengo nido
63
Eres un zorro joven
Aceptalo.
64
Has sido destruido
Te mojaste la cola
Al cruzar el río helado
Pisaste en falso
Pero ya ves, la vida es un regalo
Vuelve a hacerlo
Eres un zorro viejo.
Alegrate
Un zorro joven no puede hacer esto
Lo acabas de aprender.
miércoles, 6 de septiembre de 2017
Plenilunio de piscis
lunes, 4 de septiembre de 2017
Tu Manera De Vestir
domingo, 3 de septiembre de 2017
Se acaban las formalidades
viernes, 1 de septiembre de 2017
Donde Hubo Fuego, Agua Queda
Se deja quemar
Sale de su soledad
Para morir acompañado
Donde hubo fuego, agua queda.
Morir y vivir de nuevo
Renacido
Otra oportunidad
Para vivir sin miedo.
miércoles, 30 de agosto de 2017
Corta Competencia
Estoy en la grada
Alentando
No quería que ganaran ellos
Qué me he creído? disculpe
martes, 29 de agosto de 2017
Entre las hierbas, herido
lunes, 28 de agosto de 2017
Las Locuras Del Hombre Blanco
Mientras fumaba, escucha la voz del presidente Donald Trump:
- Americans citizens... The end is coming. The world is at war. God bless everyone
Enseguida despierta Richard, "¿Por qué el presidente dice esas palabras? ¿Será esa la razón del caos que observo en las calles?"... Seguía fumando, mientras pensaba. A lo lejos se escuchan aviones supersónicos que sobrevuelan la ciudad, Richard levanta la vista y contempla el cielo, minutos después observa lo que parece ser un misil transportador de ojivas nucleares, y cada vez son más los misiles que invaden el cielo americano. Impactado por la imagen y sus ojos secos por la imposibilidad de parpadear ante la inminencia que se aproximaba... El tiempo se detiene para Richard, rememora toda su vida en un segundo, todos los momentos que fueron, son y serán:
Vuelve a su infancia, recuerda todas las almas con las que alguna vez compartió. En cámara rápida, se recibe a sí mismo, viendo su vida como un testigo, pero todo se detiene cuando tenía 35 años, y una voz desconocida le resuena:
"El hombre blanco va a acabar con el mundo. El hombre blanco va a acabar con el mundo. El hombre blanco va a acabar con el mundo"
"Era el año 2010, Richard viaja a Sudamérica, Específicamente a Maicao, Colombia. Era un hombre emprendedor que no dudaba en tomar riesgos, fue al mercado negro sudamericano en busca de las máquinas del bitcoin. Adentrándose en las profundidades del mercado negro, Richard adquiere cierta cantidad de máquinas, valoradas entre 100-300$ pero mientras negociaba, no pudo evitar entrometerse en una conversación ajena:
- Tienes que tomar ayahuasca Kike, cambió mi vida para siempre -Así le decía el hombre desconocido a Kike, quien era el encargado de entregarle las máquinas a Richard-
A lo que Richard dijo:
- Disculpa, he leído sobre ayahuasca en la web, ¿Sabes dónde puedo conseguirla?
- Claro, debes tomar camino hacia Leticia. Pregunta en las terminales y encontrarás la forma de llegar allá. Parce, apenas llegues allá, pregunte a cualquier indígena por el yagé y procure caerles bien, no sea cara e' chimba -Dijo el hombre desconocido entre carcajadas-
Pensaba Richard si emprendía ese viaje o volvía a su hogar. Se convenció a sí mismo pensando "ya estoy aquí, sé hablar español y tengo dinero. No necesito más, la aventura me llama"
Emprendió el viaje, arraigado a su bolso con sus máquinas, recelaba siquiera que alguien pensara qué contenía. Mientras pasaba por alcabalas, el personal de seguridad desconocía la razón y el valor de dichas máquinas, por lo tanto no tuvo ningún problema.
Richard llega a Leticia, mientras las gentes lo observaban sin disimulo por ser gringo:
- Dame una cajetilla de cigarros -Dijo Richard a un vendedor ambulante que pasaba por la sala de espera de la terminal-
Hace el pago y enseguida le insiste al vendedor:
-¿Sabes dónde están los indígenas en esta ciudad?
El hombre ríe a carcajadas al escuchar eso y dice:
- Salga a las calles hombre, camine un poco y los encontrará. Son fáciles de distinguir entre la muchedumbre, ¿no?
Dicho y hecho, Richard sale a las calles y se topa con una familia indígena:
- Hola -interrumpió a la familia- ustedes pueden ayudarme, estoy buscando yagé, ¿saben dónde puedo encontrarlo?
Enseguida la familia ríe a carcajadas, Richard no pudo evitar sentirse estúpido, ya que todos ríen con sus preguntas.
- Yo puedo ayudarte -dijo el hijo de la familia, un joven de al menos 20 años de edad- tengo que llevarte a casa del abuelo, está lejos del centro de la ciudad, ven conmigo.
Richard le agradeció al joven, y entre desconfianza e inocencia, emprenden el camino a la casa del abuelo del joven. En el camino, Richard observaba la cotidianidad de la gente, que parecían estar alegres con tan poca riqueza material, evidentemente, era un mundo aparte del que estaba acostumbrado en su gran ciudad.
Casi 1 hora después, llegan a lo que parece ser una choza en una sabana.
Antes de llegar, el joven le advierte a Richard que no actúe extraño, que sea él mismo:
- Abuelo Wamán ¡mira quién llegó! dame un abrazo
- Qué grata sorpresa -dijo el viejo- hace días soñé contigo, cómo estás? tenemos visitas?
- Sí abuelo -dijo el joven excusandose- te presento al señor Richard, vino buscando yagé y tú puedes ayudarlo
- Un placer señor Wamán, yo soy Richard. Vengo a comprarle un poco de yagé, dígame qué precio tiene.
Dijo esto Richard, y el joven y el viejo rieron a carcajadas:
- Mira mi casa, mira mi estilo de vida, ¿crees que me interesa el dinero? y otra cosa, el yagé no es algo que puedes comprar como en un mercado, tienes que venir conmigo y verás de qué trata.
Richard pensó "definitivamente soy un estúpido", guardó su dinero y se dispuso:
- Dígame, qué debo hacer?
El viejo Wamán pareció no prestarle atención y se dirigió a su nieto:
- Wizumo, quédate en mi hogar, tengo que emprender un viaje, me gustaría encontrarte aquí cuando regrese.
Dijo esto el viejo, tomó lo que parecía ser un collar o escapulario, tomó algo parecido al tabaco y otras cosas más y le pidió a Richard que dejara sus cosas en la casa ya que no iba a necesitarlo en el viaje. Richard insistió en llevar su bolso y sus cosas consigo.
El viejo Wamán, mientras reía, dijo: El hombre blanco definitivamente está loco.
Se dirigieron a un río que quedaba a 15 minutos caminando. Tomaron una canoa y emprendieron el viaje fluvial:
-Richard, a partir de este momento comienza tu preparación para el yagé, escuchame atentamente -Dijo el viejo mientras remaba- tienes unas prohibiciones que acatar, si fallas, el viaje habrá sido en vano, son las siguientes:
* No puedes masturbarte ni tener sexo o pensamientos pecaminosos
* No puedes comer ningún tipo de carnes
* No puedes drogarte ni consumir alguna sustancia que perturbe tu serenidad mental
* En el camino, pide constantemente al gran espíritu que te conceda el permiso para tomar yagé y demuestra que eres digno de ello
Richard prestó atención y no tuvo preocupaciones, pues no se drogaba ni tampoco pensaba tener sexo ni masturbarse en medio de la selva. No obstante, sí le preocupó que no pudiera comer carnes:
- ¿Por qué no puedo comer carnes? Ni siquiera un pescado? nada?
- Sí -interrumpió Wamán con una seriedad novedosa para Richard- estas son las prohibiciones y tienen su razón de ser. Ustedes los hombres blancos van a acabar con la naturaleza, y la forma de vida indígena les parece primitivo. En el camino te contaré muchas cosas, por ahora sé paciente y contempla la belleza a tu alrededor.
Dijose esto, Richard entró en silencio y experimentó una paz que hacia tiempo no sentía. Fluyendo por el río amazonas, fue cayendo la noche, el anciano rompe el silencio para decir que era hora de descansar.
Orillan la canoa, mientras se disponen a buscar algunas frutas para cenar:
- Deja tus cosas allí, estamos en medio de la selva, nadie nos va a robar.
- Comprendo -dijo Richard mientras tomaba su bolso- pero me siento más seguro con mis cosas cerca de mí.
- Espero comprendas tu locura cuando culmine el viaje. Ven conmigo, ¿Miras esos pájaros que comen los frutos de ese árbol? Esto es la naturaleza enseñándote lo que debes comer. Tomemos suficientes frutos para el viaje.
Ya es de noche, el viejo wamán se dispone a hacer una fogata, le pide a Richard que se siente a su lado:
- Mira hacia arriba, te voy a dar rapé
- Qué es eso? -Interrumpió Richard-
- No te preocupes -colocó una varilla en la nariz de Richard e inmediatamente sopló fuerte-
Richard empezó a toser angustiadamente mientras el anciano reía y le explicaba que era para limpiar sus vías respiratorias, alegando que a veces necesitamos un balde de agua fría para volver a sí.
Amaneció, Richard despierta. Se da cuenta que está solo y comienza a buscar al anciano... Wamán estaba como meditativo a la orilla del río. Richard se acerca a interrumpirlo mientras el anciano decía algunas palabras en algún idioma ancestral:
- Qué pasó viejo? tienes una expresión extraña.
- Tienes razón, tuve un sueño muy inquietante -Decía el anciano mientras recobraba su compostura- Estaba con mucha gente en una fila, en algún tipo de submundo. Como si estábamos en la espera para morir.
- Qué significa eso? yo no tengo muchos sueños.
- Ya lo imaginaba, es que vas dormido. Mirate, tienes tu bolso encima y ya estás listo para partir. Vamos a proseguir el viaje.
Se montaron en la canoa y siguieron por el río. Richard solamente pensaba en una hamburguesa y en sexo. Literal, haría lo que fuera por comer una hamburguesa después de tener sexo. Tal vez sea el efecto de la jungla en que estoy metido, se decía. Pasado un rato, pasaron por una zona totalmente deforestada, carente de vida vegetal y animal a las dos orillas del río, interrumpe el silencio:
- Qué ha pasado aquí? -preguntó Richard al anciano-
- Ah pues, éste es un claro ejemplo de la locura que tienen los hombres occidentales. Aquí habían miles de árboles de caucho y era todo perfecto, hasta hace unas cuantas décadas, que llegaron los hombres occidentales a robar todo el caucho y asesinaron a cada miembro de la tribu de los 'marubo', alegando que eran salvajes -dijo el viejo mientras reía- ¿qué ironía no? somos nosotros los indígenas los salvajes.
Richard quedó perplejo, pero en su mente pensaba que a lo mejor el anciano era racista o algo parecido, porque para él, el hombre blanco tenía culpa de todo.
Wamán interrumpe el remo y le pregunta a Richard:
- Dime, Richard, qué es lo que llevas en tu bolso? Que lo proteges como si fueran tus hijos.
- Pues, verás Wamán, no sé si logres entenderme -decía Richard mientras pensaba cómo explicar- lo que tengo en mi bolso son unas máquinas generadoras de bitcoins, que no es más que una moneda electrónica.
- ¿Moneda electrónica?
- Sí, es una nueva tendencia en el mundo del internet, pronto el dinero en papel moneda dejará de existir y todo será electrónico.
- Entonces, ¿esas máquinas te generan dinero electrónico? ¿Cómo es eso?
- Simplemente conecto las máquinas al enchufe eléctrico y al internet, y sin yo hacer absolutamente nada, me producirán riquezas.
- Ya va, estás queriendo decirme que esas máquinas son un árbol, el cual su fruto es el dinero? -preguntó el anciano con una expresión de terror en su cara-
-Exacto. Creo que es la manera más sencilla de explicarlo.
- Entonces no me cabe duda, el fin de los tiempos está cerca. Ya empiezo a entender el sueño que tuve esta madrugada.
Richard pensó que lo que dijo aquel hombre era una locura, pues sencillamente son primitivos y no están al tanto de los avances tecnológicos y de la sociedad. Pero no podía dejar de pensar en la carne, daba lo que fuera por un pescado, el cual estaba al alcance de su mano, solamente bastaba con pescar uno. Estaba insistente, le preguntaba al viejo cuánto faltaba para llegar al destino, a lo que el viejo respondía: "falta poco".
Pasada unas cuantas horas, el viejo se orilla:
- Richard, ya hemos llegado. Vamos a pasar por la tribu de los Kulina, no vayas a decir nada, déjame hablar a mí. Y me vas a tener que dar tu reloj, como tributo para que nos den paso a la montaña.
El anciano dijo esto, pero Richard estaba como poseído, tomó una lanza que llevaba el viejo y se abalanzó al río a pescar algún pez:
- Richard, qué haces? ya estamos tan cerca del yagé. No entiendes lo que haces, no puedes ver las razones por las cuales tenemos prohibido consumir carnes -dijo el anciano, molesto, pero a su vez, impotente al ver que nada impediría el salvajismo de Richard-
Richard pescó y como animal se llevó el pez a la boca, alegando que no aguantaba un minuto más de comer solamente ese fruto de mal sabor que le daba el viejo.
El viejo, decepcionado, pensó que tal vez así debía suceder, y que tal vez el gran espíritu haría una excepción con aquel hombre que no tenía conciencia de sí.
Visitaron la tribu de los Kulina, recibieron con mucho respeto al viejo Wamán, compartieron un rato y les dejaron pasar hacia la montaña en busca del yagé:
- No sabía que eres maestro del viento -dijo Richard confundido- qué significa eso?
- Pues verás, me inicié en los misterios del viento. No has sentido que soy como una brisa en tu cara? -preguntó el viejo mientras reía- mi trabajo es espantar a los venados y las serpientes que suben a las montañas, sólo la suavidad del viento repara y protege la montaña.
- Qué significa todo eso? -preguntó Richard confundido-
- Algún día entenderás, sigamos caminando.
Llegaron a la cima de la montaña, había una planta un tanto extraña, la cual tenía sólo una flor blanca:
- Mira, Richard, tanto hemos hecho sólo por esa planta. Esta noche nos visita el gran espíritu.
El anciano empezó a hacer una fogata y sacó un pequeño caldero y empezó a cocinar la bebida santa.
Llegada la noche, le sirve el trago de la ayahuasca a Richard y ruega para que el gran espíritu le conceda el poder, a pesar de haber incumplido las normas. Llegó hasta aquí, espero eso sirva como tributo:
- Toma Richard, esto era lo que querías. Toma
Dijose esto, Richard tomó el trago, lo primero que dijo fue:
- Qué horrible sabe!
El anciano reía:
- Lo sé. Yo también he venido a tomar y llevarme un poco a mi casa. Llegaste justo cuando se me había acabado. No te preocupes. Amanecerá y veremos.
Al amanecer, el anciano va a donde Richard y lo encuentra dormido. Lo despierta:
- Cuéntame, ¿qué te ha pasado?
- Nada, no entiendo esto. Había leído que el yagé iluminaba, que te daba una experiencia religiosa y superabas el límite, allá donde la divinidad se materializa. No me pasó absolutamente nada, lo que hice fue vomitar y pasé la noche con diarrea.
- Qué pena. Un viaje tan largo para nada. Tranquilo Richard, no estabas preparado. Pero ya tienes un cabello de dios en tu cabeza. Tarde o temprano, te llegará lo que buscas. De todas formas, sabes dónde encontrarme. No puedo cerrarme a brindarle la enseñanza ancestral al hombre blanco, todos dependemos de que ustedes aprendan la lección antes de que sea demasiado tarde".
Richard vuelve en sí. Abre los ojos, está en su apartamento, tiene su puro en la mano. El cielo retumba de sonidos, mira los misiles aproximándose a tierra. Se da cuenta que en menos de un minuto, ha tenido una epifanía. Las enseñanzas de Wamán ya las comprendía: el hombre blanco era un arquetipo de esa persona que se entrega a la codicia y nada lo podrá colmar, nada lo podrá satisfacer. Siempre querrá más, aunque ello signifique destruir nuestro propio mundo, casa o cuerpo.
Mirando el cielo, segundos antes del impacto del impacto de los misiles en tierra... Exclamó:
miércoles, 2 de agosto de 2017
Estabas Dormido.
Esa mañana de Junio despierta con una grieta en su cabeza. Había perdido la felicidad. Todo por lo que había luchado y trabajado, lo consiguió. Pero ahora iba a quedar más vacío todavía luego de conseguir el fruto de su trabajo. Lo que quería lo podía comprar, podía viajar, tenía subordinados e incluso podía inmiscuirse en la vida de soltero cotizado. Ya nada llenaba a Israel, ni siquiera esa mujer que estaba a su lado a la cual él amaba (o creía amar). Isra estaba contemplando la salida de su vida, ese día lo cambió todo.
Lukas Fischer, hijo de padres alemanes que emigraron a Venezuela como refugiados durante la 2da Guerra Mundial. Cada día de su vida se dedicó a superarse a sí mismo, viajó y conoció muchos maestros. Sus dotes iban desde Artista Plástico, hasta Hipnotizador e incluso maestro Reiki. En sus viajes a Oriente, tuvo la oportunidad de peregrinajes y tribulación en templos que permanecen ocultos y en secretos ante los ojos del mundo. Su vida cambió para siempre en cada viaje que realizó. Lukas era un hombre canoso que decidió retirarse en el anonimato y sencillez que le brindaba cualquier ciudad venezolana.
Ese trágico día de Junio, Lukas lleva su Corolla al taller de Israel, pues era fijo cliente y Lukas afirmaba que no había conocido mejor mecánico, a pesar de la juventud de Israel:
- Isra! ¿cómo estas? mira, te he dejado el corolita pa' que lo revises, tiene un sonido raro y tú sabes que soy hipocondríaco hasta con las máquinas!
- Seguro Don Lukas -Dijo Israel con desánimo-
- Pero, hombre, estás medio triste hoy, ¿no? -Dijo el señor Lukas mientras le daba un palmazo alegre en el hombro a Israel-
- No Don Lukas -Dijo Israel con sonrisa forzada- hoy es un buen día, perdone si se me sale un bostezo.
- Pues bien, estás muy chamo para andar con cara amargada, deja eso pa' los viejos como yo. Voy a hacer una diligencia y vuelvo, te dejo el carro aquí.
- Vaya y venga don Luka, cuando vuelva le tengo el carro listo -Dijo Israel mientras el sr Lukas salía del taller-
Sale Lukas del taller y comienza a pensar. Su intuición le decía que Israel estaba poseído, o dejándose poseer, al renunciar a la voluntad de la vida. Pensaba en la mirada de Israel y recordaba las enseñanzas de un gran maestro, que le otorgaba dones para rescatar ese tipo de miradas, porque el mismo Lukas alguna vez la llegó a tener. Mientras llegaba al súper a realizar unas compras, pensaba "tal vez estoy exagerando".
Israel se quedó inerte luego de la conversación con el señor Lukas. Pasado 10 minutos, reacciona y se preocupa: no puedo tener expresiones tristes, la gente se va a enterar. Hizo un gran esfuerzo para que el día concurriera con normalidad, y así ocultar su siniestro plan.
Luego de realizar sus compras y de un paseo cotidiano, Lukas vuelve al taller:
- Cuéntame muchachito, ¿Qué es lo que le pasa al 'viper'?
- Vea Don Luka, al carro le estaba fallando la bomba de gasolina, pero ya está listo, era algo sencillo
- Supuse que era una vainita lo que tenía. ¿Cuánto te debo?
- Deje así Don Luka, ese repuesto lo tenía guardado y debería agradecerle a usted en realidad por permitirme usar esa bomba de gasolina y que no se perdiera en el depósito.
- Pero no chico -Insistió Lukas- ¿cómo me voy a ir sin pagarte?
- Tranquilo, es un regalo que le quiero dar. Si se siente deudor, hágame usted un regalo algún día.
- Mmm, pues así será muchachito, estaré pensando en el regalo perfecto para ti -Dijo Lukas mientras se despedía-
Montado en el carro, Lukas sabía lo que al principio sospechaba. Me engañó la primera vez, pero a la segunda fue muy evidente, bribón. Su intuición le decía que si sospechaba, podía ser cierto. Hoy me tomaré el día para vigilar a este muchacho, en algo raro andará y lo voy a descubrir.
Finaliza el día, Israel cierra las puertas del taller y va camino a su casa. En ningún momento se percata que lo están siguiendo furtivamente. Había pensado todo el día en su plan y lo que iba a hacer. Llega a su casa y todo estaba en orden, su cena estaba lista y Yules, su esposa, le conversaba y le preguntaba por su día de trabajo. Israel hizo todo con normalidad y se dan su beso de buenas noches. Pero cuando Yules se duerme, Isra se levanta y va a la sala hacia el escritorio y comienza a escribir una carta. Al finalizar, deja la carta en la mesa del comedor, toma dos cajas de pastillas para dormir y sale con dirección a la plaza cercana a su casa.
Lukas estaba estacionado y escondido al frente de la casa de Israel y ha podido vigilar cada cosa que pasaba. Al ver que Israel se despierta de madrugada y escribe una carta, todo le cae de cajón y empieza a hacer unas llamadas de urgencia. Sale del vehículo y allana la casa de Israel. Lee la carta y dice "lo sabía".
Lukas se apresura. En el maletero de su carro, guarda máscaras de sus obras plásticas. Ya estaba preparado para lo que estaba pasando. Acelera el paso y encuentra a Israel sentado en la banquita de la plaza, acompañado por dos vagabundos ahogándose en alcohol. Parece ser que los vagabundos le están estropeando el plan a Israel. Lukas se acerca sigilosamente, esperando el momento indicado.
Israel mira hacia los lados. Estaba contemplando su vida y le iba a poner fin. Dudaba, pero estaba totalmente vacío y ni siquiera miedo tenía ya. Esperaba que los vagabundos se fueran para que nadie pudiera ver y alertar a las autoridades. Mete sus manos en el bolsillo...
Lukas observa y se da cuenta que era el momento indicado. Toma su máscara de payaso y se la pone, toma un puñado de escarcha y súbitamente, impresiona a Isra:
- Estás en un sueño -Dijo Lukas con voz ronca mientras echaba escarcha a la cara de Israel- con el chasquido de mis dedos, automáticamente seguirás mi voz.
Israel queda hipnotizado. El señor Lukas saca una cámara de vídeo, comienza a grabar:
- Soy la voz de tu conciencia, sígueme. Te quiero mostrar unas cosas -Dijo Lukas mientras montaba a Isra en el carro-
Mientras manejaba, Lukas grababa todo lo que pasaba. Iban con dirección hacia su casa. Había planeado todo lo que iba a hacer, pues desde un principio, algo le dijo que Israel planeaba suicidarse. No podía dejar que eso sucediera y tenía herramientas para salvar su alma.
Al llegar a la casa de Lukas, comienza la función:
- Soy la voz de tu conciencia. Mira esta casa. Esa casa es tu cuerpo, quiero que conozcas a alguien. Ven
Entra Israel a la casa, y Lukas lo lleva a la primera habitación. En ella, estaba un hombre joven amigo de Lukas que estaba esperando para conversar y sanar a Israel:
- Sigue mi voz. Entra a esa habitación, allí te encontrarás con tu Yo en su estado puro -Dijo Lukas mientras le abría la puerta a Israel.
Era una habitación muy colorida y con muchos juguetes. En ella estaba un hombre sentado, con sonrisa verdaderamente alegre:
- Israel, toma asiento. Tenemos que hablar -Dijo el hombre-
- ¿Quién eres? -Preguntó Israel-
- Soy tú. Esta casa es tu cuerpo. Esta habitación contiene los recuerdos de tu niñez, donde eras verdaderamente feliz, y con el tiempo, te olvidaste de mí, aunque siempre he estado buscandote.
- Estos colores, esa sonrisa en tu rostro. ¿De verdad tú eres yo? -preguntaba Israel bajo hipnosis-
- Sí. Tú y Yo somos el mismo, y mira, aquí no necesitamos mucho para querer vivir. En esta habitación, un barquito de papel vale oro, y te llena de aliento y de vida. Solamente tienes que recordarme.
- ¿En qué momento te perdí? - preguntó Israel-
- Jamás me has perdido. Siempre he estado contigo, aunque el dolor te hizo olvidarme.
Se abre la puerta, Lukas toma la mano de Israel y lo lleva hacia otra habitación:
- Ven, es momento de que conozcas a alguien -Dijo Lukas mientras abría la puerta de la 2da habitación-
Era una habitación oscura y llena de polvo y telarañas, estaba todo desordenado. En ella estaba una anciana dolorida mientras se mecía:
- ¡Ay!, ven mijo, entra. Toma asiento
- ¿Quién eres? -Preguntó Israel-
- Soy tu madre. Estás en tu casa, te conociste a ti, ahora tienes que conocer a tu madre. Y mírame, estoy vieja y seca, ¡ay!, todo me duele!
- ¿qué te duele? ¿por qué no dejas que te ayude?
- Ay, mijo. Te amo, todo lo que he sufrido es por y para ti. Mijito, estoy aquí para ayudarte, cuando tengas miedo, cuando te duela, cuando necesites que alguien te cuide y te cure, mijito, yo estoy aquí para ti. Aunque estoy en esta habitación oscura y parece que me muero, ay mijo, te amo. No importa que me olvides, que me hagas daño, que tomes lo que quieras de mí. Soy tu madre, te amo mijo. Ven, recuestate en mi regazo, siempre te estoy cuidando.
Se abre la puerta, Lukas toma a Israel:
- Ven, es momento de subir a la tercera y última habitación.
Era una habitación blanca y resplandeciente. No había nada allí, solamente luz. Un anciano estaba allí, sentado esperando la visita de Israel:
- Hijo mío. Toma asiento.
- ¿Quién eres? -preguntó Isra-
- Soy Tu Padre. Estás en tu casa, te conociste a ti, conociste a tu madre, ahora me conocerás a mí. Tengo que demandarte algo.
- ¿Qué cosa?
- Dime, ¿Por qué ibas a matarte? te hice libre, hijo mío. No sabes cuánto me duele ver que decides acabar con tu vida, sabiendo todo lo que ha sido necesario para que estés en este momento viviendo... Todo mi esfuerzo en darte la vida y la libertad. Dime, hijo mío, ¿qué hice mal?
- Tengo miedo Padre -Dijo Isra mientras se arrodillaba y pegaba su frente al suelo- Tengo miedo, pensé que sabía lo que quería, cuando lo conseguí ya no lo quiero. No sé lo que quiero Padre, tengo miedo. No sé qué hacer con la libertad que me has regalado.
- Hijo -Dijo el señor mientras lo levantaba del suelo- no te preocupes. Levántate, llámame "amigo" y sigue tu senda. Ya no estamos en secreto, es hora de salir a la luz.
Lukas tomó a Israel, quien seguía bajo la hipnosis:
- Ven, sigue mi voz. Despídete de tu casa. Ya no la verás más, tú mismo la destruiste. Toma asiento en el carro.
Lukas llevó a Israel a su verdadera casa:
- Sigue mi voz. Al chasquido de mis dedos, irás a tu cama y entrarás en un profundo sueño. Cuando despiertes, no recordarás nada.
Al día siguiente, Israel se despierta como si ha estado hibernando por al menos 2 años. Con extrañeza, escucha el llamado de Yules, quien le pedía que fuera hacia el comedor porque alguien le había dejado una carta:
" Querido Isra, de parte de tu amigo Lukas. Te dejo esta nota con un pen-drive adjunto. Mira el vídeo que contiene. Este es regalo que te debo amigo, ya saldamos deudas. No te pasaba nada, solamente Estabas Dormido".