martes, 6 de junio de 2017

Las personas con mentes abiertas.

Mentes abiertas... ¿o piernas abiertas?


No será una oda a la misoginia. Los corazones perros valen nada, sean del sexo que sean. Seguramente usted conoce o usted es uno de ellos. No hay problema con ello. El verdadero problema son las personas que no lo admiten.

"No chico, yo soy una persona de mente abierta" 

Tal vez es esa la excusa más protectora... O eso creen.

Lo que escribo es porque lo he vivido, no porque lo leí por allí o me lo contaron. Lo viví como victimario y víctima. 

No hay nada más perro que un carácter que no está formado. Son fácilmente detectables esas personas. Son aquellas que se dejan envolver con piropos, que te sonríen, se sonrojan cuando les dices tres palabras bonitas. Pues: ábrete sésamo, no me dejaste otra elección.

No puedo distinguir entre cuál conducta es peor que la otra, sencillamente todas son deplorables, pero en mi opinión particular, estas son las personas más viles. Son fieles hasta que les calientan la oreja, y "ellos no tuvieron la culpa" sino que coño la carne es débil, ¿cierto?

Pero está bien, se les omite esa putería. Ellos no lo buscaron sino que coño, cómo negarse a ese manjar y además estando solter@.

Son situaciones que han de vivirse para poder fomentar el carácter. Y el amor propio, claro.


De tin marín

Sí, esos que solteros (o no) se las pasan cuadrando con varias personas a la vez. Y la primera que se dé, esa es. Si se dan todas, entonces todas son. Y se sacrifican: se hacen novios si esa es la condición para el sexo. Total, el fin justifica los medios. 

Yo creo que ni los perros son tan así. Al menos ellos se bastan con una. Tengo toda mi vida viendo perros y no he visto ese comportamiento en ellos. De hecho, hasta he visto perras fieles.

Lo coloquial de llamar "perr@s" a las personas así, me parece un insulto a los caninos.


Los abogados de la infidelidad


"Pero, ¿acaso tú y yo somos novios?" o "En ese tiempo tú y yo no eramos novios" o "pregúntate por qué fui infiel" 

La infidelidad llevada a la maestría de la mente (o del ego). Siempre tienen una justificación para sus puterías. 

Te lo digo yo, que me tocó defenderme muchas veces e incluso convencí a la victima de que ella era culpable por mi comportamiento. 

Siempre tienen la duda a su favor, y por supuesto despiadados, osaríamos jurar que NO fuimos infiel. 

"Esa es la gente hablando paja. ¿Tú estas segura? ¿me vas a creer a mí o a la gente?"


Los doctores de la infidelidad


Un espacio para los maestros de la infidelidad. Aquellos que preparan el terreno y tienen hasta plan Z por si las cosas salen mal.

La mayoría de los hombres somos muy tontos para obtener este doctorado. Las mujeres son más predispuestas a esta especialidad.

"Ese chamo toda la vida ha estado partido por mí pero ahí no hay nada" 

"No vale qué te pasa, esa chama es horrible por dios. No puedes desconfiar de mí y menos con esa cualquiera"

"¿Con él? JAJAJA por favor, él es mi amigo gay" o él es mi primo, o mi mejor amigo. 

Y usted, mi querido amigo, podría verlos salir del mismo cuarto, desarreglados, y jamás se le pasaría por la mente que le estaban montando los cachos.


Los que llevan la V de Venganza


El espacio de las victimas, que cuando descubren la infidelidad, en vez de culminar la relación, se llenan de odio y quieren su venganza. 

Siempre esa venganza es despiadada y será peor. 

Será con tu herman@, con tu mejor amigo, o con la persona que más odias. Sencillamente tienen un lienzo y sus peores emociones para pintarlo.

Aquí se podrían rescatar a los corazones heridos para que no se dejen vencer por la vulgaridad, pero los celos del corazón a veces son tan fuertes que es sencillamente inevitable.


Síndrome del patito feo


Por supuesto no podía faltar el patito feo. Ese que cuando joven era feo y cuando creció ya no lo es. Ahora tiene muchos pretendientes, ahora tiene un ego que agarró vuelo (y vuela muy alto).

"la juventud no dura para siempre" echale bolas, la que no te había parado bolas y ahora sí, coge. Y el que no te paró bolas pero ahora sí, vengate y coge a su amigo. 

No sé... Sean artistas y vanguardistas. Seguro me dejarán atrás, inventando nuevas cosas... Peores cosas.


Chantaje emocional


Te aman, te adoran, te quieren... montar los cachos. Porque somos jóvenes y seguramente él/ella estará haciendo lo mismo. Entonces que seamos felices los 4.



Un hombre solitario tuerto... Con dificultad, pero puede ver.


Las situaciones difíciles de la vida son el escenario para el desarrollo de la conciencia y la alimentación del carácter. El ímpetu de la energía sexual, en conjunto con un montón de malas elecciones y malas decisiones, producen los corazones defraudados que en principio eran buenos.

Con poca conciencia de lo invisible en lo material, besan y cogen cuando tienen oportunidad, no les importa con quién se mezclan. Ahí tienen el preservativo.

Y las que toman píldoras como si fueran caramelitos, son ustedes las que se dañan sus sistemas reproductores... Cuando "maduren" y quizá quieran tener un hijo, vengan y me echan el cuento de vaqueros a ver si esas pastillitas fueron tan buenas.

Un hombre solitario... Tuerto... Con dificultad, pero puede ver. 

Ante la infidelidad, Ante el fallo de uno de los dos ojos en la relación, el hombre virtuoso se queda tuerto y es fiel hasta en soledad. (fiel a sí mismo) no malinterpreten, no quiere decir eso que seguirá siendo fiel a la persona que le falló.

Hay una analogía que explica que el amor propio es un casamiento con uno mismo. Ante la adversidad, uno se mantiene fiel a sí mismo y no cae en la bajeza de (en este caso) vengarse y cometer infidelidad, o la ingenuidad de perdonar infidelidades. 

Porque ¡mosca!, tal vez aprendan muy tarde que un tuerto no puede volver a tener sus dos ojos. En palabras fantásticas: cupido une a los seres cuando son verdaderos. Y es el mismo cupido el que separa a los seres cuando uno o los dos caen en mentiras.

"... Y si al final tienes un solo ojo, todo tu cuerpo estará lleno de luz"

La perseverancia del hombre tuerto y solitario siempre será propicia. 

Ni esclavo, ni antes de tiempo

No debe uno relacionarse en condición de esclavo. ¿Cuál es la condición de esclavo? aceptar migajas, aceptar lo que sea, no importa. Lo importante es estar con esa persona. Que no nos quiera, no importa, somos su esclavo.


Un noviazgo (o casamiento) tardío que llega a su tiempo. No será antes de tiempo, y la persona virtuosa no debe ni quiere desperdiciarse. Siempre postergará toda acción impetuosa (siempre considerando que la pasión nos empuja)

El amor no lleva a una mujer a un viejo motel ni se expresa furtivamente por medio de un interludio ilícito en un coche aparcado.

Espera. Espera.

No podemos elegir a nuestra pareja perfecta, normalmente somos arrogantes y equívocos. Ten humildad, corrige tus defectos, forma tu carácter. Reconoce tu valía en este mundo, explora tu interior y encuentra tu amor propio. El verdadero amor propio, ese que viene del ser y no del ego.

No vayas al encuentro como un toro incontrolable. No desesperes.

No te cases con una cesta vacía.

Cásate con verdadero amor propio, lealtad, honestidad, verdad y deseo de ayudarse el uno al otro, ya sea espiritual o mentalmente, o en cualquier otro campo.




Así y sólo así, se crean los niños felices.

jueves, 1 de junio de 2017

Con sarcasmo diré: no estoy aquí por los perfectos.

Con sarcasmo, como aquel irreprochable ser respondió cuando le criticaron que comiera en su mesa con ladrones y prostitutas.

"No he venido aquí por los justos y sanos".

Y sepa usted entender el sarcasmo entre esas líneas.

Algunos se creen perfectos. De verdad lo creen.

Y los veo a diario, especialmente a los que se quejan del gobierno y también de las protestas. Son perfectos, todos somos culpables. Ellos no.

En el asfalto, siempre escucho a mis compañeros decir: estoy en la calle luchando por mí y también por ti.

Yo me desvinculo de ese comentario.

Yo estoy aquí por los enfermos, por los que a diario tienen que salir a revolucionar para poder comer algo.  Yo estoy aquí por el montón de injusticias. Por las víctimas.

Y yo estoy sano, en mi casa cuento con un plato de comida y no he sufrido alguna calamidad grave.

Pero soy un hombre consciente de mi imperfección, y en mis mejores días, no olvido que también puedo enfermarme. También, podría ver delante de mis ojos cómo toda mi vida se destruye por unas personas que se creen más poderosas que cualquiera.


Cuántas veces no he pensado: "estoy aquí en las calles arriesgando mi vida y mi libertad, y si me meten preso o me matan, lo más que harán por mí es un tuit" sí, apenas un tuit. Y estoy siendo optimista al respecto.

Pero luego cuando la mente queda en silencio, recuerdo que siempre una pequeña voz que no se tuerce, es la que soporta el peso del techo para que no nos caiga encima.

Ante la injusticia, ante el yugo del dictador, ante la afirmación del mal... Siempre existirá un hombre que se rebela, y frena la injusticia y prende en fuego todo a su paso.

Así siempre ha sido y siempre será.

En concordancia con los designios del cielo, siempre habrá un espíritu que sienta en su espalda todo el llanto y la sangre derramada de los inocentes. Siempre habrá un espíritu que sienta en su aliento, la fuerza del llamado de la verdad y la justicia.

 Sé que lo tengo. Por eso, aunque pase por el más oscuro de los valles, no temeré peligro alguno.

Porque me siento privilegiado ante la respuesta del altísimo, y si flaqueo, ya lo veo recriminandome: "¿qué te pasa, hombre de poca fe, acaso no he bajado un día a tu puerta y respondí a tu demanda?"


No flaquearé. Seguiré en el asfalto, codo a codo con mis compañeros. Miles de hermanos en una sola causa.

Sea en Venezuela, o en cualquier tierra donde vea que la mentira y la injusticia se ha hecho un reino.

Allí estaré, como soldado de la verdad, defendiendola con espada, o con dientes.

Es un privilegio luchar por los perfectos. A pura voluntad.

Porque no podría vivir conmigo mismo, sabiendo que pude defenderlos de la mentira.

No me quedaré de brazos cruzados. Aunque sé que hoy me recriminan y mañana, cuando ganemos, se olvidarán de mí.

Ustedes a mí no me dan nada. Por eso me da igual que me quieran o me olviden.

A mí, todo me lo da mi conciencia. Y a ella me debo. Y mi conciencia se debe al cielo.

Al cielo me debo.

Y si me llama, de prisa acudiré.






miércoles, 24 de mayo de 2017

La Octava Estrella

No podemos llegar hasta el mes de Julio.


     Si llegamos al mes de Julio y Maduro logra hacer su constituyente, se instalará un nuevo modelo de país y con ello la legalización de la dictadura y quién sabe cuántas cosas más.

En el peor de los escenarios, tenemos que tener una alternativa. Como bien dijo félix ríbas "no podemos optar entre vencer o morir, necesario es vencer". Que Maduro entonces se quede con sus 4 cuadras en el municipio Libertador. Aquí en Bolívar, la octava estrella siempre negada a la bandera, como si por señal divina dijera que nunca hemos pertenecido a Venezuela: a ese montón de artistas del mal, de vanguardistas en la estafa, revolucionarios del narcotráfico. NO. 

Bolívar se hará independiente. Siempre lo fue. 

Oro, diamante, petróleo, bauxita, coltan... Aguas: el río orinoco claramente forma la frontera y la división con aquel mal... Canaima (turismo) ancestros... Territorio extenso y hasta inexplorado... Universidad de luz y tierra de grandes poetas y Soto's, con cultura e identidad propia... y pare usted de contar todo lo necesario para conformar una república. Un país primer mundista. Una revolución social que sea ejemplo para el mundo entero.

Si ellos quieren reformar el país cuando la gente lo que pide es que se vayan... Pues no importa que caracas se deje montar esa clase de hechizo y brujería. No importa, ellos no decidirán por nosotros, aquí en Bolívar libraremos nuestra batalla y si ellos pierden, aquí venceremos.

República independiente de Bolívar.

miércoles, 17 de mayo de 2017

Cuarto Túnel.


1

No había soñado, tan sólo estaba dormido. Despierto en una tierra fría, oscura e inerte.
Vago recuerdo de aquella vez me sobresalta.
Joven inexperto, pero sabía sacudirse a las gentes.
¿Acaso fue la ignorancia de saberme, lo que en verdad me salvaba?
Despido gritos mentales, gritos del alma.
Algo que venga a socorrerme.
Su servidor: Arqueólogo.
en mis viejos restos, mi mano utiliza la brocha con pericia y en el ojo la lupa.
Se levanta el polvo de la hoja blanca, hay algo escrito: construye un túnel.
Excavando el subterráneo que me lleve al otro lado
Desde aquel lado algo me alienta
y aquí puedo ver el agua de ese aliento
empañando mis lentes.
Tres túneles construí para salvarme sin saber que me salvaba.
Ahora este es el cuarto túnel,
Pero me parece el primero.

2


Llevaba patines en una calle
No de asfalto.
Volteaba a ver tu sonrisa y congelaba el tiempo
las ruedas giraban.
Pero siempre he dado saltos de fe.
Todos me llevaron a un callejón oscuro donde dos perros me querían morder.
Alguna vez hubo una excepción
de tu padre querías enmendar lo echado a perder
Pero no supe responder.
Seguiré dando saltos de fe
¿No es curioso que lo haga sin fe?
Sé que así trabaja lo oculto: no pedí nacer, aparezco aquí para acontecer.
¿No es curioso que lo haga sin fe?
Si no es de esa manera, será con otra.
Yo
Pienso.

3


Te casaste con un vestido amarillo, qué linda te veías. 
Dimos un paseo, el sol parecía revitalizar el paisaje.
Toda esta belleza delante de nuestros ojos
y tú estás tímida, sin decir nada.
 Intuyo que te escondes. Veo tu rostro y no eras tú.
Era Kuei Mei: La doncella casadera.

4


Negro y con dientes marcados. Bailaba alrededor de una señora vieja fumando tabaco.
No la conozco, pero ella quería hablar conmigo.
"tres años" me dijo.
Qué mal presagio, el tres es el número de la repetición.

5


Abrir y cerrar los ojos es teletransportarse.
Al menos es cambiarse de ciudad.
No sé a qué distancia puede oírse un pensamiento
Tan sólo el agua viva
brilla
Me dio miedo; pues ante la presencia de lo inexplicable
de lo grande
Es menester humillarse, bajar la mirada y volverse pequeño
Para que entres en sus manos y te sumerja en sus aguas.

6


Ese momento desgarra.
Hay luz en el cielo pero no proviene del sol.
Grito al vecino que vive arriba: - Oye, el sol se ha quedado sin energía. ¿Puedes ver de dónde proviene esta luz entonces?
No me respondió. Al menos no con palabras, sí con un temblor.
Ese momento desgarra.
Donde se posaban mis pies ya no queda nada
Sigue siendo de día pero no me confío de esa luz.
El sol no tiene energía, se deja ver por mis ojos de pardo.
Ese momento desgarra.
Me sacó los pulmones, ahora imagino respirar.
¿Así se siente el miedo a ser inmortal? 
Pregunté
Creyendo conocer la furia.
Ese momento desgarra.
Estaba solo y desgarrado, ahora somos tres.
Gemelos que pueden sentir el dolor del otro
Pero no el amor del otro.


7



Me gustaría cambiar
como el tigre cambia sus rayas.
Por ahí va, más rayao' que un tigre.
Perezoso y languido cuando está satisfecho
Me gustaría cambiar
como el tigre cambia sus rayas.
¿Acaso no es osadía creer tener la naturaleza del tigre?
Despreocupado en un trono, dormido y despierto sus bigotes
En el profundo invierno lo sé.
Y este poder NO permite NO cambiar
como el tigre cambia sus rayas.

8


¿Cree usted, querido lector, que lograré hacer este cuarto túnel?
He aquí mi viejo yo, trabajando día y noche
para encontrar a mi nuevo yo.
Esto es oscuro y frío.
Así es la tierra y estoy bajo su yugo.
He aquí mi viejo yo, trabajando día y noche
No le pediré que venga a echar pico y pala conmigo
codo a codo
Usted, querido lector, sepa que la ignorancia es un don divino.
Nos salva sin saber que nos estamos salvando.
Como el silencio que guardas al ver a tu enemigo
cometiendo un error.
Usted, querido lector, sepa que la ignorancia sólo puede ser arrebatada
Por ese otro don divino
Que es estar despierto
Mirar al cielo
Y pedir tus armas.

jueves, 16 de marzo de 2017

Etimología

Conocer. Hablar de lo que conoces requiere experimentar todo junto.

No me hables de trabajo si no conoces la pobreza.
No me hables de dinero si no conoces el valor.
No me hables de valor si no conoces el amor.
No me hables de amor si no conoces el sacrificio.
No me hables de sacrificio si no conoces los vínculos humanos.
No me hables de humanos si no conoces de qué están hechos.
No me hables de hechos si no conoces la memoria
No me hables de memoria si no conoces la conciencia.
No me hables de conciencia si no conoces la ciencia.
No me hables de ciencia si no conoces la frivolidad.
no me hables de frívolo si no conoces la filosofía.
no me hables de filosofía, si no conoces en qué muere.
No me hables de hombres libres, si no leíste a Heidegger.
No me hables de paz si no conoces el conflicto.
No me hables de conflicto si no conoces el coraje.
No me hables de valores si no conoces el ser.
No me hables del ser si no conoces el no-ser.
No me hables del No-ser si no conoces la meditación.
No me hables de meditación si no conoces lo vacío.
No me hables de vacío si no conoces con qué puede ser llenado.
No me hables de lo que llena si no conoces lo que alimenta.
No me hables de alimento si no alimentas tu alma.
No me hables del alma si no conoces la mente.
No me hables de la mente si no conoces al cuerpo.
No me hables del cuerpo si no conoces al ego.
No me hables del ego si no conoces el espejo.
No me hables de espejos si no conoces la dualidad.
No me hables de dualidad si no conoces de dónde proviene.
No me hables de la providencia, si no conoces la nada.
No me hables de la nada, si no conoces el tao.
No me hables de Dios si no conoces el ateísmo.
No me hables de ateos, si no conoces la fe.
No me hables de fe si no conoces lo verdadero.
No me hables de la verdad si no conoces la mentira.
No me hables de la mentira si no conoces tus sentidos.
No me hables de los sentidos si no conoces el sexto y séptimo sentido.
No me hables de chakras si no conoces  al maestro.
No me hables de maestros si no conoces al discípulo.
No me hables de discípulos si no conoces el misterio.
No me hables del misterio si no conoces la vida.
No me hables de vida si no conoces la muerte.
No me hables de muerte si no conoces lo imperecedero.
No hables por hablar si no conoces tu lenguaje.
¿Por qué soy como soy? no me hables hasta conocer que eres lo que eres.
Y no somos nada. Pero también somos todo. ¿Acaso no conoces la dualidad?
La dualidad existe, pero no me hables hasta que conozcas de dónde viene.
No me hables si crees que soy solo una anatomía. Al menos conoce la anatomía y te escucho.
Cuando conozcas la anatomía, dime : ¿qué hace al corazón latir?
No me hables de corazones si no conoces la energía.
No me hables de energía si no conoces la armonía.
No me hables de armonía si no conoces un mandala, o la música, o la vibración.
No me hables de vibraciones si no conoces la bocina que vibra lento, y por esa lentitud, puedes percibir su sonido.
No me hables de percibir si no conoces la luz.
No me hables de luz si no conoces el espíritu. Y la vibración de la mente. Y la vibración del espíritu. Tan rápida que los sentidos no la perciben. Y existen.

No hables de mí, si no conoces la profundidad abismal detrás de cada palabra. Detrás de mis ojos.

Lo que se muestra, nunca es más que lo que permanece oculto.



Enseñame lo que conoces, no te lo guardes, aunque sea poco.

Yo te enseño lo que soy y no soy. Tengo abismos insondables. Ciudades amuralladas, pueblos que construyen, límites y cosas imposibles: mi universo. Aquí escribo una pizca de mí, y sigo creciendo. Y decreciendo.

A veces cuesta encontrar personas dentro de los cuerpos. Soy un testigo esperando a que salgan.

Para conocerlas.

miércoles, 1 de marzo de 2017

Una historia con final.

Habían pasado 4 años desde la última vez que se vieron Sandro y María. En algún momento, María se había mudado a la gran ciudad, ella trabajaba como modelo, era imagen de grandes revistas y corporaciones ubicadas en la capital. Por el contrario, Sandro todavía vivía con su querido padre en la pequeña ciudad. Él ejercía de abogado, noblemente defendía a mentirosos delante del juzgado.

Un día de marzo, Sandro va caminando por la vereda luego de salir de la oficina. Por cosas del destino, él voltea y observa la figura de una mujer conocida. La curiosidad lo impulsa a acercarse y saludarle: Era María.

- Tenía unos cuantos años sin verte. --Dijo Sandro-. Los años que pasan te sientan bien.
- Chico, ¡me asustaste! -Dijo María- Casi no te reconozco, tú también has cambiado.
- ¿Y eso? tú por aquí... Había escuchado que te mudaste a la capital.
- Sí, es cierto. Estoy de paso visitando a mis seres queridos. Esta noche vuelvo a la ciudad -Dijo Ella-.
- Oye, ¿por qué no nos sentamos en la plaza y hablamos un rato? tengo mucho que contarte...
- Lo siento, no puedo. Estoy apurada, pero déjame anotar tu nro y contactamos otro día.
- Me parece bien, anota. !Hasta luego! esperaré tu llamada -Dijo Sandro-.

Al volver a casa, Sandro no dejaba de pensar en María. Estaba volviendo a sentir lo que hace un tiempo él creía haber dejado de sentir. Él había tenido a otras mujeres pero el recuerdo de María siempre lo perseguía como cazador furtivo. Él había aprendido a vivir con eso: la imposibilidad de enamorarse porque ya él estaba enamorado. Sandro siempre fue una persona muy sentimental y espiritual, pero había dejado esa vida en un segundo plano y estaba enfocado solamente en su trabajo. No porque consideraba el trabajo lo más importante en su vida, sino porque hubo un tiempo donde por tener corazón y fe, lo juzgaron de "hombre débil".


Por su parte, María lo tenía todo en su vida: salud, lujos, placer. Se había enamorado de Alberto, un hombre que le daba todo lo que ella demandaba. Le daba todo, excepto lo más importante: amor y fidelidad. En el fondo, María no podía ignorar este gran hecho, pero había sacrificado su corazón a cambio de una vida de lujos y eso era lo único que ella pedía. Hasta que una noche, el alma encerrada en su cuerpo quiso salir y recobrar su valía: quería amar y sentirse amada. Alberto esa noche estaba acompañado de par de putas, para eso se había excusado que tenía que hacer un "viaje de negocios".

María ya no soportaba tantos viajes de negocios, y por un destello de su mente, llamó a Sandro, que siempre estuvo esperando esa llamada:

- Aló, ¿Sandro?-
- Sí, diga, ¿quién habla?-
- Soy María. Te llamaba para ver si aún quieres sentarte a conversar conmigo-.
- Pues claro! precisamente mañana tengo que ir a la capital a hacer un papeleo (era mentira) y al terminar mis diligencias, te llamo y te digo dónde nos vemos-.
- Perfecto! entonces nos vemos mañana! -Dijo eso y colgó-

En el momento de la llamada, Sandro estaba acompañado de su padre, el cual todas las noches, siempre se sentaban a conversar antes de dormir. Sandro amaba mucho a su padre. Y amaba a María casi tanto como amaba a su padre. El viejo escuchó la llamada, y al ver el brillo en los ojos de su hijo, no quiso advertirle sino más bien alentarle a que fuera a ese encuentro. Esperaba que su hijo pudiese amar a alguien sin los errores que él había cometido en su vida. Le dijo que no se preocupara por faltar al trabajo ni tampoco por dejar a este viejo ya casi moribundo atrás, le dijo lo mucho que lo amaba y le deseó suerte.


Sandro emprendió su viaje y llegó temprano por la mañana a la capital. Estaba ansioso por ver a María, pero le había mentido diciendo que tenía unas diligencias que hacer. Aprovechó ese tiempo muerto para visitar a un buen amigo de la infancia que también vivía en la capital. Por la tarde convocó a María para verse en un café ubicado en un viejo museo.

Sandro sentado fumando un cigarro y tomando café mientras esperaba... Y ve la figura de María acercándose. El corazón se le detuvo por unos segundos y posteriormente empezó a latir más fuerte. Se levanta de la silla para abrazarla y saludarla. Ambos se sientan y con una sonrisa dibujada, se miran en silencio por unos cuantos minutos.

- Estoy muy triste. -Dijo ella- He estado enamorada por mucho tiempo de un hombre que lo único que hacía era ser infiel.
- No parece que estuvieras triste, además, ¿qué clase de hombre es capaz de engañar a tan belleza de mujer?
- Gracias por el halago -Dijo María mientras sonreía-.

Empezaron a caminar mientras se contaban cada detalle del tiempo en que estuvieron ausentes. En todo momento, Sandro de arrebato quería besarla y decirle que la amaba, pero que sabía no podía hacerlo. Mientras María, confundida, pensaba en que tal vez le estuviera haciendo daño al pobre Sandro, siempre tan débil. La noche cae y María, sin pensarlo, invitó a Sandro a pasar la noche en su apartamento. Emocionado, él accedió.

Llegaron al apartamento, Sandro se sienta en el mueble mientras observa cada detalle: muchas cosas lujosas entre las cuales resaltan los retratos de la infeliz pareja. María hace la cena y procura la comodidad de su invitado. La noche corría y ellos conversaban y reían, hasta que en un momento, perdieron la compostura y ambos se besaron sin desenfreno, frenéticamente se besaban y se acariciaban. Ya era de madrugada, María toma por el brazo a Sandro, llevándolo a la habitación. Empezaban a desnudarse, Sandro encima de ella, por unos segundos, la miró con ojos brillantes a punto de soltar un llanto. Sandro estaba feliz de estar con la mujer que amaba, pero en cambio, a María le pesó esa mirada de felicidad que le dio Sandro. María empezó a sentirse mal, pensaba que le haría daño a Sandro, y que no quería dejar a su pareja y también que al fin y al cabo, ella también estaba siendo infiel.

La pasión en la cama comienza a sentirse como balde de agua fría. Cuando Sandro intentaba tomar a María, ella endurecía sus piernas, como si en su boca lo deseara, pero en su vientre había un candado del cual él no tenía la llave. Sandro se dio cuenta, se dio media vuelta y durmió.

Por la mañana, María se excusa diciendo que tiene que ir a trabajar. Sandro, estaba obstinado como todo hombre se obstina al ver su pasión siendo ridiculizada, como a un niño que le quitas el dulce justo cuando se lo va a meter en la boca.

Sandro, con su obstinación y la indiferencia de María, quería salir corriendo de ese apartamento y de esa ciudad. Quería largarse a su hogar, a su paz y a estar con su viejo. Casi sin despedirse, Sandro sale por la puerta y enciende su celular. Se da cuenta que tiene muchas llamadas perdidas provenientes de familiares. Ya al salir del edificio, estando en la calle, Sandro devuelve la llamada a ese familiar que insistentemente llamaba en la madrugada. Le iban a dar la peor noticia: su padre, esa misma madrugada, había fallecido a causa de un infarto.

Sandro recibe la noticia caminando en la calle, atónito, deja caer su celular. Y así como cayó su celular, también cayó él. Se desmayó en plena calle. Lo habían recogido del suelo y en una ambulancia lo llevaron al hospital. Sandro despierta enfurecido queriendo irse, las enfermeras y el doctor no lo querían dejar salir, pero en un descuido, él se escapa.

Estaba enfurecido y triste, su padre había muerto y él no estuvo cerca. Compró botellas de agua ardiente y se emborrachó en la plaza de la capital. Estaba borracho y hambriento mendigando en las calles, su psiquis y su alma colapsaron. Se sentía culpable y quería autocastigarse. Mendigó en la ciudad por 10 días. Cuando el hambre era tan fuerte que le causaba dolor, pedía algunos panes a la gente en la calle. En tan solo un día, su vida había cambiado para siempre: su padre había muerto mientras él, por amor no correspondido, lo había dejado solo.

Hambriento, con vino en las venas y ya casi una quincena sin bañarse, entró en un sueño profundo...

- Hijo mío. ¡Despierta!. ¿Qué haces tirado ahí desperdiciando tu vida?-
- Padre, ¿eres tú? - Dijo Sandro -
- Claro que soy yo. Desde que mi corazón falló y dejé este mundo, he estado detrás de ti en cada paso. He pedido permiso para aparecerte en sueños y sacarte de ese abismo al que has caído, hijo.
- Pero, padre -dijo Sandro- ¿qué querías que hiciera al haberte dejado solo por ver a una mujer que lo único que siente por mí, es lástima?
- Hijo, aquí los ángeles están molestos contigo. Eres una persona de corazón muy grande y de fe inquebrantable. Están molestos contigo porque te han dado pruebas de la existencia del cielo, y tú te dejas caer como si todo ha sido en vano.
- Padre, diles que me perdonen, soy un hombre débil. No sé qué hacer padre, no me abandones.
- Levantate hijo, jamás has estado solo. Tú lo sabes. Yo siempre estaré contigo. Has caído 7 veces, a la octava vez, te levantas. Ya la noche termina...

Y Sandro despertó, más firme que nunca. Se sacudió el dolor y retomó su vida. Al volver a casa, hizo su último duelo y honró a su padre. Y sobre María, Él quemó todo recuerdo, todas las fotos les clavó un puñal, las palabras olvidó. Y en una noche inesperada, en sueños... Sandro mató a María sin piedad y sin compasión. Ya era libre para volver a amar.

Pero María no podía olvidar a Sandro. Habían pasado 14 meses desde esa última vez que se vieron. Esa vez en que ella por soberbia usó a ese hombre débil para calmar el sollozo de dolor. Ya ella sabía su verdad: no había podido olvidar a Sandro. Estaba ciega por una vida de lujos y placer que Sandro no podía brindarle. Y cuando lo tuvo todo, no tenía nada, le faltaba Sandro, ese hombre débil que en el fondo era el hombre más fuerte de todos.

Ella lo llamó insistentemente pidiéndole que quería verlo, que tenía algo muy importante que decirle. Sandro accedió. El punto de encuentro fue el mismo café en el viejo museo. Acordaron la fecha y la hora. María llegó puntualmente al encuentro.

Mientras María esperaba, Sandro estaba en camino cuando de pronto le pidió al taxi que se detuviera. Sandro caminó las calles en las que él había mendigado. Caminaba mientras que en su corazón le pedía al cielo que perdonara a María y que lo perdonara a él, porque la iba a dejar embarcada en ese café.

jueves, 16 de febrero de 2017

Dinero y el Amor.

Le pregunto al maestro:

¿Por qué el dinero daña al amor?


R: El conflicto.


“Comida y bebida dan con seguridad: el pleito”


Sería algo así como: “nos amamos, ¿y ahora qué vamos a comer? sal y busca el sustento” porque “amor con hambre no dura”.


Es necesario tener dinero para amarse? el 99% de las personas dirán que sí.


Yo quiero discrepar de todo este asunto. El amor y el dinero es un conflicto. La regla del conflicto es: no llevarlo hasta el final. Porque llevar el conflicto hasta el final, es provocar que gane uno y pierda el otro.


Discrepo: no. No es necesario el dinero para amarse. Yo no amo algo porque brilla, ni porque es valioso y está adornado con oro.


Pero ustedes dirán que “amor con hambre no dura” y yo les diré: solo el amor es para siempre.


E insistirán diciéndome: pero de qué vas a vivir? el dinero es necesario para vivir. Para comer, para vestirse.


Y tienen razón, eso es verdad.


Pero el dinero es una cosa y el amor es otra cosa. Si los mezclas, obtendrás conflicto.


“Te amo pero no tienes dinero” parece ser que el verdadero objeto de ese amor, es el billete.


“No te amo pero tienes mucho dinero. Voy a fingir que te amo” está bien, eso es un negocio. El conflicto también es hacer negocios.


Esto es una de las cosas más tristes de la vida. Uniones que no fueron posibles, almas que están en espera y no nacerán, porque para nacer necesitan la unión de ese padre con esa madre y nada podrá cambiar eso.


Ojalá amarán a una persona como aman al dinero. Porque aquel que tiene en su corazón, solamente así, podrá tener y siempre tendrá más. Y el que no tenga en su corazón, aunque lo tenga todo, esto le será arrebatado.


La vida es una rueda. Siempre girando, jamás se detiene. El que hoy rechazaste porque era “pobre”, quién sabe, mañana puede ser otro. Y el que hoy es “rico”, quién sabe, el dinero no compra felicidad. Aunque está bien lo que dicen: mejor ser triste pero rico. Pero bueno, polvo somos.


“Y si yo fuera rico, ¿qué daría? ¿por quién moriría? ¿por quién mataría?”


En esa frase está claro el punto no?.


Cuando amas, incluyes en tu esfera de responsabilidad a la persona amada. Acaso, si alguno de ustedes tuviera un hijo, no harían lo que sea para que no les faltara nada? entonces dime: qué es el dinero sin el amor? qué cosa le da valor a la otra?.


Solamente estoy divagando. Porque me indigna lo que somos capaces de hacer por interés, por materialistas. Vendemos nuestra lealtad, vendemos nuestro honor, a cambio de qué? de lujos? ropa fina, derroche tras derroche, todo por aparentar, por llenar vacíos. Esto se ve en pareja, amistades e incluso familia: básicamente ahí donde hay amor, estará el dinero para tentarlo.


Hace días discutía con un buen amigo. Él me decía “me voy a matar por honor? por valor? noo qué va mijo, ahí donde hay billete estaré yo, lo demás es inventao”


Es un pensamiento pragmático. Yo lo respeto. Pues, en verdad el “honor, lealtad, amor” y esas cosas, no son tangibles. Es decir, son cosas que no se ven y por ende, no existen.


Es así, en su verdad son cosas que NO existen. Y yo lo comprendo, porque yo también pensaba así: son solo palabras, no existen.


Curiosamente, un día cerré mis ojos y pude refutarme a mí mismo: miralo, tocalo, huele, saborea, siente. Decías que eran solo palabras, pues, contempla tu error. Contempla la razón por la que están ocultos. Estando ocultos igualmente hacen su trabajo.


Me dije: Ahora, tú que todo lo sabes, Respóndeme: ¿qué eres sin todo esto que decías que no existía? ¿Qué eres?


Soy un hombre? NO! pero podrías serlo.

Soy un animal? NO. Ni siquiera los animales se venden, ni son cobardes. Cada cual sirviendo a lo suyo.

Soy un árbol? NO. Aún siendo cortado, el árbol sigue sirviendo, haciendo bien.


Entonces qué soy?


R: Eres el antagonista de todo lo mencionado. Siempre pensando en tu interés y lo demás no importa. Lo peor de todo, es que no podrías vivir sin “lo demás”


Entonces, serías como tu propio antagonista.



No queda más que decir: te hicieron libre.




Ahora, querido lector, usted que todo lo sabe, digame: ¿qué es el dinero sin el amor?.